La Delegación del Gobierno ordenó el desalojo de la acampada en la Puerta del Sol y, según fuentes consultadas, «Cuatrocientos policías desalojan a los 334 acampados en Sol en una operación de la Delegación del Gobierno como «último recurso»» alrededor de las 03:00 del 3 de noviembre de 2026.
Policía Nacional y Policía Municipal ejecutaron la intervención, que fuentes oficiales describen como progresiva y sin alteraciones violentas del orden público, y señalan que terminaron identificando y retirando a 334 personas de la plaza.

La Delegación del Gobierno, citada por medios, defendió el operativo como «último recurso» tras semanas de requerimientos y mediación. En su comunicado, la institución indicó que parte de las organizaciones convocantes se había marchado y que la protesta había perdido su carácter reivindicativo, dejando en la plaza a un grupo residual y a personas en situación de vulnerabilidad.
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Fuentes policiales consultadas detallaron el despliegue: 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal participaron en la operación, con el apoyo de bomberos, servicios sanitarios y servicios sociales. Según esos relatos, la actuación duró alrededor de 40 minutos y se practicaron dos detenciones por desobediencia y resistencia.

Los servicios municipales recogieron tiendas y enseres. Los operarios del ayuntamiento trasladaron las tiendas a depósitos municipales para su futura entrega a quien las reclame, mientras que los accesos a la plaza quedaron controlados y algunas bocas de metro clausuradas temporalmente.
Los organizadores de la acampada han rechazado la versión oficial en redes y en su cuenta, denunciando una intervención «violenta» y el uso de gas pimienta que habría causado heridas a varias personas; esas acusaciones aparecen en medios que han recogido tanto la versión policial como la de la propia acampada.
La protesta por el derecho a la vivienda se inició el 26 de septiembre en el kilómetro cero de Madrid y se prolongó más de un mes, según los informes revisados. La Delegación argumentó que, tras esa duración y la retirada de las principales comisiones, el mantenimiento de la acampada suponía un riesgo para personas y bienes y justificaría el desalojo como última medida.
La repercusión pública ya se ha trasladado a nuevas convocatorias: los portavoces de la acampada anunciaron que trasladarán movilizaciones a barrios de la ciudad y mantendrán acciones vinculadas a la huelga general prevista para el 11 de noviembre, según declaraciones recogidas por los medios.
Sources
- El Independiente — informó del número desalojado, la hora aproximada y citó el comunicado de la Delegación del Gobierno.
- Europa Press — señaló que hubo dos detenidos y reprodujo la justificación de la Delegación como «último recurso».
- El Mundo — detalló la composición del dispositivo (220 agentes Nacional, 180 Municipal), la duración aproximada del desalojo y las gestiones de limpieza municipal.









